Posteado por: quinacoach | Diciembre 23, 2009

Propósitos de Año Nuevo

Una vez más se acercan esas fechas en las que hacemos balance de los objetivos alcanzados y torcemos el gesto al descubrir que muchos de ellos no los hemos cumplido. Del mismo modo que cuando prometemos algo a alguien y no lo cumplimos lo decepcionamos, cuando no cumplimos nuestros propios objetivos nos decepcionamos a nosostros mismos, lo que mina poco a poco nuestra autoestima.

Debemos tomarnos en serio, los compromisos con nosotros mismos deben estar al menos a la misma altura que los compromisos con los demás. Como ya he comentado en otras ocasiones, escribir es lo mejor para concretar ideas, pero ¡ojo! también te ata a tus objetivos de manera mucho más profunda por lo que la decepción es aún mayor.

Ahora es un buen momento para empezar desde el punto en que nos escontramos, más o menos lejos de nuestros propósitos. Pero esta vez introduciremos una novedad: EL CONTRATO. Alcanzaremos el éxito en nuestros propósitos de año nuevo a través de una relación contractual con nosotros mismos. Para ellos es muy importante elegir bien lo que queremos hacer. Una lista eterna e informe de cosas que en realidad no nos apetece hacer sólo nos llevarán al fracaso.

Así pues, elige bien qué quieres hacer y por qué. Una vez meditado crea tu propio plan de actuación con fechas razonables de etapas e hitos y escríbelo en un papel dejando márgenes al inicio y al final de la página. ¿Lo tienes? Pues ahora encabeza: “Yo, Xxxxxxx Xxxxxx me comprometo a: ” y cierra el texto con tu firma y con la fecha. 

Ahora tienes dos opciones: olvidarlo en cualquier cajó y confiar en que lo vas a conseguir o dejarlo en un lugar visible y revisarlo periódicamente para comprobar que efectivamente estás siguiendo el plan de actuación trazado para alcanzar tu objetivo. Paso a paso llegarás a conseguir todo lo que te propongas, no tengas prisa y, sobre todo, no te olvides de disfrutar del camino. Cada día que avances, mucho o poco, es un paso a favor. Disfruta del paisaje y descansa cuando lo necesites y no olvides recordarte cada día cuáles son las razones que te han llevado a elegir ese propósito para el año nuevo.

Posteado por: quinacoach | Agosto 18, 2009

Adolescentes

La adolescencia es una edad de transición en la que se combinan profundos cambios hormonales con otros de carácter emocional y psicológico. Debemos comprender que los jóvenes adolescentes se sienten en una constante inseguridad. Ellos están cambiando y en su entorno también los tratan de manera diferente.

Durante la infancia los niños y niñas son y se sienten protegidos por todos los adultos que los rodean y otros toman las decisiones por ellos lo que los mantiene en un espacio de confort. Al llegar a la adolescencia los jóvenes se encuentran con que lo que quieren ellos es diferente a lo que quieren los mayores pero aún más, al intentar tomar las riendas de su propia vida descubren que toda elección implica irremediablemente una renuncia.

Ese descubriemiento de que no siempre puede tenerse todo y que lo que consigan,bueno o no tan bueno, será sólo responsabilidad de ellos, esa constatación de que ya no pueden culpar a otros es uno de los factores que provoca derrumbes periódicos.

Deben asimilar que así será siempre, sus actos tienen consecuencias y sus decisiones pueden condicionar su vida a corto, medio e incluso largo plazo. Eligen si estudiar o no, qué estudiar o en qué trabajar, deciden si quieren hacer deporte, si les interesa participar en su comunidad, organizan su propio tiempo y todo eso a la vez que deben romper la dependencia con sus padres para empezar a dar los primeros pasos en solitario.

Creo que es interesante profundizar en el paralelismo con los primeros pasos, especialmente para los padres. Tenemos que entender que es el mismo proceso que el de aprender a caminar. Los progenitores puede apoyar a sus hijos, sostener sus manos con delicadeza pero al final deben soltarlos aún a riesgo de que se caigan. Y si caen es más importante enseñarles a levantar que ayudarles a hacerlo.

Preguntas poderosas

Una de las claves de la adolescencia es hacer preguntas poderosas para que el joven se plantee quién quiere ser, qué quiere hacer y cómo puede conseguirlo apoyándose siempre en sus talentos para esquivar la frustración. Esto potenciará su autoestima y facilitará su transito por esta etapa de incertidumbre.

Los adultos debemos mostrarnos comprensivos. Si ya se nos ha olvidado cómo vivimos nuestra adolescencia basta con revivir cuál fue la última decisión trascendentes que tomamos para nuestra vida y cómo vivimos el tiempo previos hasta que hicimos la elección que creimos era la más adecuada. Los adolescentes están en ese estado de forma permanente.

Y para los que tengan ganas, los que trabajen o vivan con chicos y chicas en esa edad aquí pueden encontrar información y actividades: Promoviendo la adaptación saludable de nuestros adolescentes de Patricio José Ruiz Lázaro, pediatra, responsable de consulta joven y de proyectos de promoción de la salud y participación comunitaria de adolescentes.

Posteado por: quinacoach | Julio 16, 2009

Se hace camino al andar

Ponerse en acción es el primer paso para alacanzar nuestras metas sin olvidarnos de disfrutar del paisaje y un coach es un compañero ideal para conseguir nuestros objetivos estratégicos. ¿Por qué?

Posteado por: quinacoach | Julio 9, 2009

‘La explosión del reloj’ II

Hace algún tiempo propuse una auditoría del tiempo, un ejercicio sencillo a la par que instructivo. Sus resultados nos dejan ante los ojos un claro panorama de a qué dedicamos nuestro tiempo exactamente y su visisón puede darnos una imagen que no esperamos o que, sencillamente, no deseamos. Es como mirarnos desnudos en un espejo y observarnos con detalle.

Pero saber que nuestra distribución del tiempo no nos gusta sólo puede crearnos una incómoda sensación de zozobra. Hay que ponerse en acción, planificar y ordenar nuestro tiempo para hacer lo que queremos y conseguir nuestros objetivos. Estre trabajo puede hacerse tanto en el ámbito personal como en el profesional. Dedicar unos minutos a ordenar nuestro tiempo puede reportarnos grandes beneficios en la consecución del éxito.

Para ello existen distintas tablas que pueden utilizarse y adaptarse a las necesidades individuales. La siguiente tabla es adecuada para la organización del tiempo personal.

Objetivos   Valores   Tiempo Porcentual   Tiempo Objetivo (en horas)   Actividades Concretas

 

En esta clasificación los objetivos están directamente relacionados con los valores a los que damos prioridad en nuestra vida. Como ya tenemos una auditoría del tiempo sabemos cuánto dedicamos ahora y cuánto queremos dedicarle. Así, las dos columnas siguientes ponen en negro sobre blanco el tiempo concreto que queremos dedicar a cada objetivo. Finalmente, hay que llevar todas esas indicaciones al plano práctico eligiendo tareas y actividades concretas que nos llevarán a conseguir los objetivos iniciales que están íntimamente ligados a nuestros valores de vida.

Una adaptación de esta tabla a aspectos netamente profesionales puede organizarse de la siguiente manera, siendo Hitos los objetivos intermedios que nos llevarán a conseguir el objetivo final:

Hitos   Objetivos   Tiempo Porcentual   Tiempo Objetivo (en horas)   Actividades Concretas

Esta planificación profesional debe utilizarse para trazar lineas maestras generales del día a día ya que para optimizar el tiempo y los recursos existen otras herramientas de planificación y creación de estrategias específicas.

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Posteado por: quinacoach | Junio 30, 2009

Los valores

¿Qué son los valores? ¿Realmente los hemos perdido o postergado en nuestra sociedad actual? Tenemos infinidad de valores que ordenamos según nuestros criterios más íntimos y todos son válidos si realmente nos permiten ser honestos con nosotros mismos y consecuentes en nuestra vida.

¿Hacemos un listado? Empiezo con cinco, a ver hasta dónde llegamos:

Bondad

Amistad

Alegría

Amor

Responsabilidad

Posteado por: quinacoach | Junio 3, 2009

El Buda sin culpa

budaEl coaching nos remueve por dentro, es un terremoto interior que no deja a nadie indiferente. Sin embargo, uno de los riesgos de un trabajo de coaching mal entendido o sin el asesoramiento profesional adecuado es la inmersión en la culpa. En ocasiones descubrimos, quizás más bien constatamos, que los que eso que nos sucede y que nos frustra, es causa directa de nuestras deciones o acciones.

Esta realidad debe ser sólo el punto de partida para mejorar y para cambiar aquello que no nos permite alcanzar nuestros objetivos tomando las riendas de nuestra vida y haciendo un ejercicio de responsabilidad individual. La culpa sólo nos paraliza y nos atormenta, sentirnos culpables no nos va a yudar a mejorar y puede provocar un profundo desgaste que acabe en una espiral de negatividad de la que será más difícil salir.

Si las decisiones que hemos tomado no nos han llevado al lugar al que queríamos llegar quizás sea porque no teníamos las herramientas apropiadas o el conocimiento necesario. Cada experiencia que vivimos nos enseña y nos coloca un peldaño más para alcanzar nuestros objetivos.

Lou Marinoff nos deja un interesante apunte  en su obra ‘El ABC de la felicidad. Aristóteles, Buda y Confucio’ sobre la culpa:

“La culpa nos enferma (…) La lengua tibetana, moldeada por siglos de budismo, no tiene ninguna palabra para ‘culpa’. Reflexione sobre ello”. ¹

Y eso es precisamente lo que propongo. Si existe una civilización que vive sin la presencia de la culpa, nosotros también podemos hacerlo. Al menos, tratemos de esquivarla para que sus devastadores efectos no nos consuman.

¹Marinoff, Lou. El ABC de la felicidad. Aristóteles, Buda y Confucio. Ediciones B, 2006

Esta cita de Séneca es un intersante punto de partida para diferenciar entre los objetivos y las iluisones. Plantear grandes objetivos para mejorar nuestra vida, nuestro entorno o nuestra empresa es imprescindible para evolucionar. Sin embargo, el mero hecho de hacerlo no nos lleva a su consecución y aunque parezca una obviedad es algo a tener en cuenta. Debemos saber a dónde vamos para aprovechar las corrientes. Por ese motivo, cuando nos planteamos un objetivo tenemos que definirlo.

El objetivo:

¿Depende de mí?

¿Es medible?

¿Me lleva a niveles de acción concretos?

¿Es claro, específico?

¿Puedo conseguirlo?

¿Qué me va a reportar?

¿Por qué lo quiero?

¿Cómo sabré que he conseguido alcanzar mi objetivo?

Responder a estas y a otras preguntas que nos irá planteando nuestro coach a través de ejercicios y calibres nos lleva a expresar objetivos específicos factibles y que respeten nuestros valores con lo que nos aleja de la frustración y nos dará un impulso hacia nuestro proyecto WOW.

Posteado por: quinacoach | Abril 29, 2009

Madres sin complejos

021El coaching es un acompañamiento para momentos de cambio y transición y un excelente faro con el que iluminar nuestro proyecto de vida. La maternidad es para muchas mujeres centro de su proyecto de vida y resulta indudable que constituye un auténtico cambio. Vivir con naturalidad y entusiasmo la maternidad desde el principio de la concepción sin dejarnos atenazar por los miedos tendría que ser condición sine qua non.

Sin embargo, nos acostumbramos a escuchar adjetivos como ‘madres cuervo’ , ‘madres gallina’… que más que calificar a la madres la juzgan desde esquemas netamente masculinos. Estamos pendientes de si las ministras tienen o no hijos aunque desconocemos, y de hecho no nos interesa, si ellos son padres responsables.

Lejos de considerar que la maternidad forma parte del ámbito estrictamente personal y que en nada influye a lo profesional, pienso que los hijos inundan nuestras vidas y su educación requiere de tiempo y de dedicación, no en vano, los hijos de hoy serán los adultos que conformarán la sociedad del futuro.  Lo que no significa que las madres deban dejar de ser profesionales, mujeres, hijas y el resto de identidades que concurran en ellas.

Por supuesto, cada madre es diferente en tanto que se trata de personas distintas y, de hecho, no hay un sólo camino para llegar a ser madre, pero las expectativas que se ponen en ellas son inmensamente superiores a las que se depositan en los hombres. Por eso es muy importante dejar que elijan libremente, sin sentirse juzgadas ni presionadas. 

Hubo un tiempo en que las mujeres con hijos que trabajaban era miradas con desdén y ahora, sin haber superado aún esa etapa completamente, nos encontramos con críticas a aquellas que deciden dedicarse exclusivamente a la crianza de su prole. Y de aquellos barros, estos lodos, con mujeres estresadas que se sienten culpables cuando están en el trabajo porque piensan en sus hijos y cuando están con sus hijos porque quedó algo pendiente en el trabajo, olvidándose completamente de ellas mismas. Eso no es la maternidad

Alimentar, jugar, disfrutar, en definitiva amar, es la auténtica maternidad, completamente libre de culpa. 

 

Feliz día de la Madre a todas las que ya lo son y a las que lo serán.

Posteado por: quinacoach | Abril 15, 2009

Endulzarnos la vida

El cambio de teléfono movil gracias a una promoción de puntos me trajo como regalo añadido una cajita de caramelos de menta, discreta, pequeña y además con un divertido sistema de apertura y cierre que empezó a serlo en el mismo instante en que dejó de ser complicado. Me hizo gracia el detalle y lo puse el bolso.

Una semana después, acudí a una jornada para emprendedores y allí, junto a los bolis y a la documentación… ¡una caja de caramelos!, esta vez más grande y con diminutos caramelillos de colores con formas de frutas y sabores irresistibles, como un pequeño y dulce tesoro. Encantador. Lo puse en el bolso (suerte que tengo más de uno) y pensé: “Intentan endulzarnos la crisis”.

Empezaron las intervenciones de los ponentes y lo olvidé. Pensé en subir un post para hablar de esa coincidencia, sólo como eso, algo que pasa porque sí, pero resulta que no estaba tan equivocada. Parece que en tiempos inhóspitos tendemos irremediablemente a endulzarnos la existencia o, al menos, a intentarlo por las buenas o por las malas.

Al margen de lo divertido o curioso que pueda resultarnos, este comportamiento demuestra una vez más que seguimos buscando la satisfacción inmediata y recurrimos a estímulos externos y consumistas asumiendo incluso riesgos para nuestra salud.

Probemos por una vez a buscar dentro de nosotros aquellos que nos sacie, nos satisfaga y nos proporcione la felicidad ansiada.

P.D. Y todo porque prefiero el chocolate.

Posteado por: quinacoach | Abril 3, 2009

Pequeños cambios, grandes consecuencias

Justo ayer me enviaron un mail con una de esas ‘presentaciones para pensar’. En este caso la conclusión era bien sencilla: Si lo que haces no te lleva a dónde quieres ir, haz algo distinto. Pues sí, alguien que te quiere te envía el montaje tan bonito, con música y todo. Cuando terminas de verlo lo habitual es reenviarlo (por eso de si se cumple algún deseo) o eliminarlo y seguir con lo tuyo. Pero… y si la frase se queda grabada en tu retina y no puedes dejar de pensar en ella. Y si esa presentación que tienen millones de personas desencadena en tí un torrente de reflexiones que hacen que te replantees tu presente y por ende, tu futuro. En fin, esa persona que te quiere, quizás no se de cuenta de que ha conseguido que tengas una hermosa noche de insomnio.

-¿Estoy haciendo lo que debo?

-¿Me lleva a mis objetivos?

-¿Cuánto tiempo llevo haciendo lo mismo? ¿Me da los resultados que deseo?

-¿Qué puedo hacer si dejo de insistir con los mismo?

Y entre pregunta y pregunta, vueltas en la cama y tirones a las sábanas.

Los cambios son difícies de asumir. Nos llevan a una zona de inseguridad poco deseada. De ahí la dificultad que tenemos para decidir hacer cambios profundos en nuestras vidas, cambios reales de rumbo. De hecho, las consecuencias no son siempre predecibles como demuestra la Teoría del Caos.

Ahora bien, es esa misma Teoría la que también nos anima cuando pone sobre la mesa el conocido como Efecto Mariposa, en el que pequeños cambios pueden aportarnos grandiosas consecuencias.

Normalmente camino un par de horas al día, por la mañana temprano o por la noche. Sin embargo, ayer, ansiosa de sol, salí a pasear a la una del mediodía. Sólo una pequeña diferencia de horario convirtió mi rutinario paseo en una nueva experiencia.

Mis pasos eran más ágiles, azuzados por el murmullo cadencioso de la cantidad de gente que, como yo, había decidido salir a la calle.

Las playas del centro, sabedoras de la proximidad de un insituto se mostraban sugerentes y aquí y allá montones de mochilas que escondiendo historia, lengua o matemáticas. Los libros rebozándose en sus primeros granos de arena, presagio quizás de cuál será su trágico destino la noche de San Juan. Junto a cada montaña de bolsos, jovencitos y jovencitas devorando la vida a firmes dentelladas como si el sol fuera a terminar mañana, con sus bañadores casualmente portados desde primera hora. Entre tanto, Juan Carlos y Sofía, presidiendo las aulas vacías con mirada desconcertada, sin poder saltar de su marco para disfrutar del día.

Y seguí caminando, entusiasmada con la vida que me rodeaba a cada paso, observando de reojo los torsos cincelados, ahora desahuciados de gimnasios, haciendo flexiones en la arena, comprobando la universalidad de la risa infantil y disfrutando del arte efímero de los escultores playeros: drácula amenazante, pescadores esquimales, ciudades y paisajes… Y en un momento inesperado, las palabras dejadas caer a mi paso: -¡Eres lo más hermoso!

Y de fondo, el mar. Un mar bravío y rugiente, que lejos de conformase con con pasar un día reflejando luces y sombras, tejía encaje de espuma a incansables golpetazos.

Los que pensamos que “los destinos maduros de sol y playa tienen que reinventarse para ofrecer al turista nuevas oportunidades de ocio” es porque en algún momento dejamos de caminar y de mirar al cielo. Tenemos la mejor materia prima.

 Un pequeño cambio… sólo un pequeño cambio horario, provocó en mí nuevos y sorprendentes resultados. Deja volar a tu mariposa.

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